Ermita de San Rafael Hellín

La ermita de San Rafael es una construcción de materiales modestos y traza sencilla sobre una cruz latina, con brazos muy poco desarrollados en planta, y ábside plano. La nave única está cubierta con bóveda de cañón con lunetos y arcos fajones que apoyan en las pilastras adosadas a los contrafuertes, entre ellos quedan unas capillas de escaso fondo, a excepción a la enfrentada a la entrada, que sería ampliada a posterior para alojar el trono de la imagen. El crucero está cubierto con una cúpula de media naranja sobre pechinas y una gran cornisa, y cuya linterna proporciona la luz natural que da mayor énfasis a este espacio.

A la construcción original de la ermita se han adosado otras. La sacristía está junto a la cabecera, en el lado del evangelio, desde ella se accede al pulpito. A los pies del templo hay una capilla, que se ha destinado a museo, y la torre del campanario por cuya escalera se sube al coro alto, es una tribuna con frontal ondulado y barandilla de hierro, en la que existía un órgano de trompetería.

También se adosó en 1928 el depósito, hoy en desuso, aprovechando el punto más alto del cerro, para abastecer los caños de agua, como el conservado en la Subida de San Rafael.

La imagen de San Rafael fue encargada por Cristóbal Lozano, según su testamento de 1667, al escultor Manuel de Herviás. Según Herbert González (2009) el resultado es una iconografía híbrida a caballo entre las imágenes de San Miguel y San Rafael, para ser un San Miguel, a la imagen le faltaría el demonio vencido a sus pies, para ser un San Rafael tendría que estar vestido de peregrino, el escudo es un elemento conflictivo que podría aludir al carácter profiláctico del Santo Ángel sobre la huerta hellinera a la que protege del pedrisco con su escudo, y el brazo derecho, armado con la espada, puede relacionarse con el escudo de armas de Hellín.

La talla se salvo de ser quemada durante la Guerra Civil junto a su retablo de madera, según se cuenta, gracias a la complicidad del alcalde con uno de los vecinos, quien la guardo en su propia casa. Tras ser recuperada, con la restauración se le colocaron unas alas fijas que sustituyeron a las articuladas (hoy en el museo), que en origen se movían para añadir más teatralidad a las procesiones.

La festividad actual de los Santos Ángeles Custodios es el 29 de septiembre, pero en Hellín se ha mantenido la celebración tradicional del 24 de octubre.