Camarín de la Virgen de la Encarnación en Tobarra

El camarín de la Virgen de la Encarnación, patrona de Tobarra, es una sala rectangular con techo plano que debió construirse a finales del siglo XVII o principios del XVIII, aunque su sencillez formal pueda remitirnos a fechas anteriores.

 No obstante, la decoración mural está fechada en 1717. Las pinturas están realizadas mediante la técnica pictórica del temple, aplicado en finas capas de grosores similares con pigmentos de varios colores (bermellón, carbonato cálcico, negro orgánico, albayalde, azul índigo, azul esmalte, tierras...) donde predominan los tonos oscuros y cálidos y una factura elaborada sin empastes, veladuras o pinceladas apreciables. Una lógica pátina natural envuelve el conjunto. Algunas pinturas se asientan sobre ejecuciones anteriores como han podido detectar los análisis estratigráficos. Las humedades han deteriorado el soporte y mortero, causando grietas en los muros y manchas de humedad en las pinturas, causando enormes pérdidas en algunas de ellas.

 Las pinturas representan escenas de la vida de la Virgen y de Cristo, en un orden en algunos casos arbitrario. A partir del eje central del camarín distinguimos dos zonas diferentes: la primera al entrar referida más a María con sus gozos y la segunda referida a los dolores de la Virgen a través de la Pasión de Cristo.