La Guardia Civil recupera en Bullas una colosal colección de gran valor histórico, entre ellos documentos procedentes de Hellín

La Guardia Civil ha intervenido en un domicilio de Bullas cerca de 10.000 piezas de valor histórico y cultural, entre ellas un ejemplar único de un libro de salmos manuscrito de finales del siglo XIV y documentación del Ayuntamiento de Hellín, y ha detenido al propietario de la mismas.

En el marco de la operación "Lignum", los agentes también se han intervenido 4.000 piezas arqueológicas, 5.000 monedas de diversas épocas y culturas, más de 150 objetos religiosos, 100 restos paleontológicos y etnográficos, 40 obras pictóricas y una treintena de legajos y documentación bibliográfica desde el siglo XVI hasta el siglo XIX.

La investigación se inició el pasado año, cuando Guardia Civil tuvo conocimiento de que el detenido coleccionaba todo tipo de objetos antiguos, muchos de los cuales podían pertenecer al Patrimonio Histórico Español. La detención se producía en marzo pasado, así como la incautación, aunque se ha dado a conocer ahora tras realizar las primeras tareas de inventariado.

Las investigaciones permitieron a los agentes conocer que en su domicilio podía encontrarse una obra pictórica (el retrato del Arzobispo de Valladolid, Antonio García y García), que la Congregación de las Carmelitas Descalzas de Tordesillas (Valladolid) había donado a la Iglesia Nuestra Señora del Rosario de Bullas, a través del citado coleccionista y que nunca había llegado a su destino.

Esta información permitió conocer a los investigadores una serie de pérdidas o expolios de bienes integrantes del Patrimonio Histórico Español en la propia parroquia de Bullas y en otros organismos e instituciones de la comarca del Noroeste de Murcia.

Una vez recabada toda la información se pudo relacionar al sospechoso con la tenencia de numerosos objetos de incalculable valor histórico y artístico por lo que los agentes con el apoyo de expertos y técnicos del Servicio de Patrimonio Histórico de la Comunidad Autónoma procedieron al registro de su domicilio.

En el interior de la vivienda los agentes pudieron encontrar numerosos objetos entre los que se encontraban más de 4.000 piezas arqueológicas, 5.000 monedas de diversas épocas y culturas, más de 150 objetos religiosos, 100 restos paleontológicos y etnográficos, 40 obras pictóricas y una treintena de legajos y documentación bibliográfica que abarcaría desde el siglo XVI hasta el siglo XIX, pertenecientes a los ayuntamientos de Caravaca de la Cruz, Cehegín, Bullas, Calasparra y del municipio de Hellín, además de documentación generada por algunos juzgados de la Comunidad Valenciana durante el siglo XIX.

Entre los objetos incautados se encuentran obras pictóricas de carácter religioso y civil datadas en los siglos XIX y XX, importante documentación bibliográfica de los siglos XVI, XVII, XVIII y XIX, tales como libros bautismales, de nacimientos, matrimonios y testamentos de la localidad de Bullas, objetos religiosos (relicarios, estandartes, imaginería, custodias, cálices y un Lignum Crucis), además de elementos procedentes de yacimientos arqueológicos de la comarca del Noroeste murciano como monedas, recipientes cerámicos, restos arquitectónicos y escultóricos con una cronología que iría desde la etapa del Bronce Final, hasta la Época Contemporánea.

También se intervinieron enseres de hogar y mobiliario procedente de casas señoriales de la zona. Fruto de las pesquisas practicadas por la Guardia Civil, en el último de los registros realizados en el domicilio de la persona investigada, se halló, en un doble fondo, una colección importante de monedas antiguas, así como gran cantidad de alhajas presumiblemente pertenecientes a la patrona de Bullas, Nuestra Señora del Rosario, que fueron donadas altruistamente por los parroquianos.

Los objetos incautados han depositados y puestos a disposición del Servicio de Patrimonio Histórico de la comunidad autónoma. La investigación continúa abierta por lo que no se descartan nuevas detenciones.

Lo habitual en estos casos es que se realice un inventario de todos los objetos recuperados para tratar de determinar su procedencia. Cuando éste sea público, serán las autoridades murcianas las encargadas de comunicar y devolver dichas piezas a las instituciones propietarias.